viernes, 30 de octubre de 2009

los ojos


Sus ojos estaba perdidos en una inmensa oscuridad. El silencio se hacía perpetuo en aquel segundo en el que nuestros cuerpos se llegaron a encontrar.

Esos hermosos ojos profundos se clavaron en mis pupilas. Me quedé atolondrada. Su mirada llena de luz y sombras en un mismo momento, me transportaron a otro mundo.

Es increible. Una simple mirada me hizo olvidar todo. Lo bueno y también lo malo.

Él giró su cuerpo hacia un lado y yo hacia el otro quedando uno en frente del otro, paralelamente. este hombre, mas alto que yo, agachó la cabeza para mirarme. Yo la incliné ligeramente hacia arriba. No me sentía con fuerzas de mirar esos ojos que arrebataban el alma.

Esa mirida que expresaba cosas tan contradictorias y que daba tanta paz...: amor y odio; amistad y lejanía; sociedad y soledad; día y noche.

En ese segundo en el que el mundo se paró, el corazón me dejó de latir, la boca se me quedó seca y mi piel empaleció.

A pesar del aspecto de cansancio y los rasgos duros que tiene este hombre, su espresión es tierna y cálida. transmite sentimientos de armonía y sosiego. Hace pensar en que algún dios tubo que poner sobre la faz de la tierra a un ser tan perfecto como él. Alguien así no a podido venir a este planeta sí por que sí.

Al alejarse de mi, se llevó la luz de mis ojos, mi corazón y mi aliento.

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