jueves, 31 de diciembre de 2009

la noche nevada


Me pregunto por qué se levanto cada madrugada. Creía haberte metido en el pasado, haberte vencido pero, al parecer, no lo ha hecho.

Hoy se ha levantado y se ha sentado en el sillón que hay al lado de la ventana de su salón.Los cristales están empañados. Fuera debe hacer mucho frío.

Todo está en silencio. La ciudad parece hermosa escondiendo sus secretos.

Las luces calman la pasión de los amantes que no deben desatar su temprano amor.

Pasa una hora y otra más. El cielo empieza a nublarse y cae un puñado de copos de nieve. Es algo increible. En esta ciudad nunca nieva y, ahora, con lentitud cae esa belleza helada.

Se tapa con su vieja manta las piernas y el vientre. Las manos las deja fuera, aun que las tiene rojas por el frío. Pero no importa. Ya hay pocas cosas que importen.

Antes, cuando hacía frío, él la acercaba a ella y la arropaba. Era muy cálido. Un día decidiste marcharte y no comprende los motivos.

Una lágrima acaricia su megilla. Antes él estaba para secarsela justo al salir del lagrimal pero ahora no tenía a nadie que le ayudara a retener sus angustias.

Mirando aquella ventana y el frío que se reflejaba en ella, recordaba los inviernos pasados a su lado. Aún guarda el roce de su piel en sus manos, su mirada en sus pupilas, su aliento en la boca, su voz en los ojos.

Volvió a la cama y se arropó. Eso tambien lo hacía antes él. Se durmió en silencio.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

PREGUNTAS


oCada vez que pienso, intento averiguar en qué consiste la vida.
Alguien me dijo alguna vez que la vida es como una partida de ajedrez. Quien más sabe gana al final del trayecto. Pero, en la vida, ¿como se gana o se pierde al final del trayecto? Todos terminaremos bajo un monton de tierra.
Las partidas en cualquier juego se empiezan, llega el medio y se teminan. Hasta aqui seía igual que en la vida. Empieza un día. Con el tiempo va abanzando y. al final, termina. Pero ni se gana ni se pierde, como en los juegos.
¿A qué se refería con lo de ganar o peder? El trabajo temina en la jubilación, los amigos van y vienen, los conyujes terminan muriendo antes o despues, los hijos vuelan fuera del nido cuando son mayores y lo aprendido se temina olvidando con el tiempo. Todo esto me hace plantear que nada hay que ganar o que perder. Aun así... me planteo la vida de un voluntario de clase obrera frente a una persona de clase alta adinerada que no colabora en todo aquello que por su posición podría.
¿Que mueve a un voluntario a hace dicha lavor a la sociedad?Ellos, al igual que el resto de personas, no ganan nada haciendo esta lavor, sin embago, pierden un tiempo que podrían estar gastando en otras cosas. ¿Que ganan?¿Es posible que haya alguna clase de recompensa oculta?
¿Qué reciben los que tienen una actitud egoista ante la vida?¿Como ganan ellos?¿Que pieden?
Tambien se dice que es aquello que pasa mientras que pensamos en otras cosas. ¿Entonces, por qué existe la filosofía si pensar no sirve de nada?Pero, ¿Qué es la vida sin pensamiento? ¿El pensamiento y la vida tienen que ir necesariamente unidos?

El bien y el mal lo diferenciamos a través del pensamiento racional. Pero el bien y el mal varía según la cultura en la que el individuo se ha criado. Entonces, ¿Qué es el bien y el mal?¿Qué sentido tienen estos dos términos si son relativos?¿Cómo diferenciamos correctamente?.

Por otra pate...¿qué es lo correcto o lo invcorrecto?De nuevo la relatividad de la realidad, de las culturas y del pensamiento.

Después de pensar en todo esto, he decidido dejar estas preguntas de lado e irlas resolviendo poco a poco. Aun que es difícil separar una de otras.

ALGO


FUEGO.

Fuerte viento.

Aungustieante calor en inviero.

BESOS.

Aliento gélido

Caricias a lo lejos.

PASIÓN.

solitaria sensación.

Aungustia sin moderación.

FUTURO.

Casi inexistente.

marcha de lo querido.

PASADO.

Alguien que se ha ido.

Oda a lo perdido.

MADRES.

despedida denigrante.

cariño incesante.

PADRES.

Sensación de soledad.

Amor desde nunca.

TIOS.

Estan a lo lejos.

No les veo.

ABUELAS.

En silencio.

en el pasado muertas.

ABUELOS.

mucho cariño.

La caricia que falta.

PRIMOS.

Los que quedan.

Los que no tengo.

AMANTES.

Los que todas tienen.

Los que no quiero.

NOVIOS.

Los que sobrean.

Los que no tengo.

AMIGOS.

Algun problema.

Alguien que está de paso.

PAREJA.

Un sueño.

Algo que cojer.

HÉROES.

Un apoyo

Algo que ocultar.

SECRETOS.

Silencio eterno.

Algo que ocultar.

CONFIANZA.

Para ganar

Para no dar.

TIEMPO.

No para.

Lo que corre.

RIOS.

Pasto del olvido

Lo que se va.

MAR.

Los amantes.

ALgo que no sucederá.

DESIERTO.

Estar solo.

La verdad escondida.

CIELO.

Lo inalcanzable.

Lo que se desea.

TIERRA.

Realidad dolorosa.

Desde donde partir.

AGUA.

Olvido eterno.

Pureza que no llega.

SUEÑOS.

Para realizar.

Para ser simplemente eso.

REALIDAD.

Para evadir.

Donde devemos vivir.

LUCHAR.

No rendirse.

De varios tipos.

PARTIR.

No vivir

Irse a otro lugar.

QUEDARSE.

Dolorosa alegría.

trsteza sin el ser amado.

PAZ.

Falta de vida.

Falta de problemas

GUERRA.

Agonía eterna.

Falta de conciencia.

PERDER.

Victoria relativa

Trisreza convertida en alegría.

VENCER.

Alegría insoportable.

Pérdida de humanidad.

HUMILLACIÓN

Creerse superior

El ¨¨inferior¨¨es el grande.

SUPERIOR

Término tonto.

Un sentimiento egoista.

INFERIOR.

Término inesistente.

Para rebajar a una persona.

BELLEZA.

Algo pasajero.

Lo que siempre se desea.

FEALDAD.

Lo autentico

Lo que esconde la verdadera belleza.

VERDAD

Lo apreciado.

Lo que se oculta.

MENTIRA.

Lo odiado.

Lo que se ve.

CAER

Lo inevitable.

A veces se agradece.

SUBIR.

Para alcanzar.

A lograr en un futuro.

LÁGRIMAS POR UN TRAIDOR


Mira a su gato y sus ojos azules. Agacha su cabeza y la esconde entre sus piernas mirando por un pequeño hueco lo que hay a su alrededor.

Sus ojos grises están bañados de lágrimas de dolor.

Por una sola vez, le hubiese gustado que todo le hubiera salido bien, que todo hubiese sido distinto. Querría que él se hubiese fijado en ella, en aquellos ojos que hoy se veían apagados, pero, que en otro día le miraban llenos de amor y ternura.

Sus tirabuzones negros caen con sutileza por sus piernas recojidas en su pecho. Por defenderle a él se quedó sin amigas y, ahora, no tenía a nadie que la abrazara.

Echaba de menos esos brazos que la envolvía en las noches más frías del invierno. Quería sentir de nuevo su aliento en el cuello, sus manos en la espalda, sus dedos enredados en su pelo. Deseaba volver a tener la mirada cálida de su ojos posados en ella.

Después de enterarse de todo, le dejó. El rencor que en ese momento sentía le hizo decir cosas horribles que, en realidad, no sentía. Le llamó de todo y ahora se arrepentía.

Lo que él había echo no merecía perdón pero su corazón se negaba a no dárselo.

Cansada de derramar lágrimas inútiles, decidió cojió a su gato,un puñado de ropa, no mucha, y se fue a la estación del tren. Pidió un billete para el primer tren que fuese lo más lejos posible de esa ciudad y que saliera lo antes posible.

Esa tarde se iría a Granada, la ciudad de la península Ibérica más hermosa. Se repetía que tenía suerte de haber llegado una hora antes a la estación y haber podido cojer el último billete que salía a esa ciudad y que dicha ciudad fuese el destino el que tuviese más a mano por lejanía y por los tiempos de los trenes.

Miraba por la ventana sintiendo un gran peso en su alma al poder observar que nadie iba a despedirla a la estación.

Otra vez sola. Como única compañía sus pensamientos, que eran a los únicos que deseaba dejar en aquella pequeña estación cacereña.

Según abanzaba aquel tren que salió de Cáceres a Granada a las dos y diecisiete se decidía más a olvidarse de todo lo que había pasado en los últimos dos años.

Los árboles iban pasando ante ella. Encinas, olivos, pinos. Todo. Dejaba con algo de tristeza y un poco de asombro atrás la zona de Cáceres y, después, en silencio, Extremadura. En silencio se adentraba en Andalucía.

Para llegar a Granada, tubo que parar un par de horas en Córdoba.

Cojío su maleta y su dulce gato de ojos azules y se sentó en un banco del arcén.

Veía a la gente pasar. Padres y abuelos que abrazaban a aquellos jóvenes que habían llegado de ciudades lejanas a las que habían tenido que irse a estudiar y volvió a pensar en su ciudad de procedencia y en lo triste y solitaria que había sido su marcha.

Por delante suya pasó un hombre que le llamó la atención. Sus ojos eran profundos.

Esto la llenó de alegría. Desde que se fijó en su ex-novio, no volvió a fijarse en los ojos de nadie.Ahora si se había dado cuenta de la hermosura de esos dos luceros que se habían puesto en el rostro de alguien.

El tiempo de descanso había terminado. Era hora de continuar su viaje. Era hora de seguir hacia Granada.

Al llegar a Granada cojió un taxi y le indicó al taxista que la llevara a un hotel en el que haceptaran mascotas. El taxista obedeció.

Al llegar al hotel pidió una habitación y soltó sus maletas en el suelo y le abrió la puerta de la jaula de transporte al gato.

Se tiró en la cama y miró el reloj. Eran las once y media. Debería irse a dormir ya pero no tenía sueño. Decidió incorporarse, darse una ducha y salir a la calle. Quería ver como era la ciudad por la noche. Alguien le dijo alguna vez que la belleza de una ciudad se veía por la noche. Ella misma lo había comprobado cuando la noche de sus dieciocho años había ido a ver la zona antigua de Cáceres. Le maravilló sus fachadas de piedra y lo bien que se veía el cielo desde esa zona. Pero este recuerdo era uno de los que debía olvidar. Fue en esa noche en la que conoció a su ex-novio.Ahora estaba en una nueva ciudad e iba a salir a verla.

Salió a las doce del hotel. Entregó su llave y se fue dejando a su cariñoso gato atrás.

Paseó sola por toda la ciudad disfrutando cada paso, cada mirada hacia los lados. Cuando le empezaron a doler los pies del cansacio de caminar, buscó un poco de césped y se tiró en ella. Se concentraba en el cielo y en el silencio que envolvía todo.

Cerró los ojos un momento. De esta forma disfrutaría durante unos instantes del aroma del aire de Granada. Le encantaría que su casa tubiese el mismo olor a alhelies y a azahar. Aromas arabes por excelencia.

Sin previo aviso, alguien le tocó el hombro. Era una mano grande y cálida pero la asustó.Abrió los ojos y se incorporó en un segundo debido al susto.

Se quedó paralizada. Miró la cara de aquel extraño y se tranquilizó. Tubo un extraño presentimiento que le decía que no corría ningun peligro.

Este hombre era alto, guapo, de ojos bonitos.

Le ofreció ensañarle la ciudad aquella noche. Ella le dio la mano y ambos siguieron viendo toda aquella ciudad que con su hermosura y el encanto de su gente le estaba cautivando.

Empezó a amanecer entre las risas y conversaciones de esta pareja de nuevos amigos.

A pesar de no haber dormido nada esa noche, no se sentía cansada. En esos momentos los malos pensamientos no rondaban en absoluto por su cabeza. Este desconocido había conseguido despejarle durnte algunas horas, pero debían despedirse.

Él la acompañó al hotel. Estando en la puerta le pidió que le acompañara a hacer una visita a la Alhambra, el palacio rojo, la joya más querida de Granada. Sin saber por qué, ella aceptó.

Sabía que no debía fiarse de un desconocido, pero algo le impulsó a hacerlo. En la noche anterior había sido delicado, especial. Sintió el impulso de contarle lo sucedido en Cáceres. En ocasiones,un completo desconocido, alguien que no siente el menor cariño por la persona que tiene el problema, es la que mejor puede aconsejar.

Ese dia que ambos pasaron viendo la Alhambra, fue el mejor día que ella pasaría en mucho tiempo. Él se estaba comportando de una forma realmente especial con ella. Se seguiría comportando de esta forma durante todo el tiempo que ella pasaría de vacaciones en aquella ciudad.

Pero llegó el día en el cual habrían de despedirse. Ella ya estaba lista para afrontar los problemas que le esperaba en Cáceres. Aún así, decidió no perder el contacto con aquel esconocido que le tendió la mano en la ciudad andaluza.

Al volver a su ciudad de origen descubrió algo extraño. Su corazón se sentía dividido. Ya no reconocía a Cáceres como su hogar, pero a Granada tampoco. Su hogar se había dividido en dos ciudades que estaban a unas horas de viaje una de la otra. A consecuencia de esto, tomó una dura decisión: pasaría la mitad del año en Granada y la otra mitad en Cáceres.

lunes, 28 de diciembre de 2009

UNA CARTA


Como todas las mañanas, mira el buzón a las diez y cuarto.

Tiene varios sobres. Los va ojeando. Facturas, propaganda...y un sobre algo especial. En el remitente pone un nombre: Anastasia Mendez, su amiga de toda la vida.

Se conocieron cuando abas eran muy jóvenes. Ella tenía cieciocho años y Anastasia ciecinueve. Por pura coinciencia se encontraron por primera vez en las rebajas de unos grandes alacenes de Madrid. Decidieron irse de compras juntas a raiz de ver aflorar las lágrimas de Anastasia. No le gustó ver esas lágrimas en una chica tan jóven. Aun que le llevaba un año, parecía mucho menor que ella. Desde aquella tarde fueron amigas inseparables.

Fueron pasando los años. Algunos Mas deprisa y otros con más lentitud. Pero con el paso de tantos años, su amistad no se vio dañada, incluso se fue reforzando.

Llegó un momento en que se devían separar.Anastasia se casó y Al año tuvo a su primera hija, Miriam, como esta amiga suya que ahora tenía su carta en las manos.

Un poco después, Miriam también se casó y se marchó de Madrid.Se mudó a un pueblo de las hurdes con su marido.

Siguieron carteandose, aun que no con la misma frecuencia.

Cada día la cartas eran menos frecuentes, hasta que llegó un día en el que el cartero dejó de llevar cartas de las manos de la una a la otra.

Miriam se separó y se mudó a la ciudad de Cáceres quedandose atrás las cartas que las había mandado su amiga.

Anastasia tambiéns se fue de Madrid transladandose a Salamanca. De esta forma perdieron el contacto las dos grandes amigas.

Hoy,después de casi veinte años, vuelve a tener noticias de ella.

Sube a casa corriendo. Tiene ansias por saber lo que le escribe su amiga y saber qué a sido de su vida.

Con manos temblorosas abre con lentitud el sobre. Las hojas en las que escribe unas letras huelen a jazmín y a azaleas.

En esas líneas decía:

¨¨Querida amiga, querida Miriam:

Hace mucho que no se nada de ti. Muchos años que no te veo la cara.

Mi hija Miriam me ha preguntado mucho por ti. He tenido otros dos hijos.

Después de Miriam vino el niño, Abraham, y por último, otra niña, Nayara. Los dos pequeños quieren conocerte.

Sienten mucha curiosidad por saber cosas de esa aiga mia

de la juventud.

Bueno, me he casado como ya sabes. Mi marido es un hombre bueno y muy cariñoso

y bastante mejor padre de lo que me esperaba.

¿Como están tus hermanos?¿y tu madre?

espero que todos esteis bien.

Creo que tuviste un bebé hace unos años pero no se si es niño o niña.

¿Como se llama? ¿cuantos años tiene ya? desbe estar ya grandisimo o grandisima.

No se que contarte de mi vida. Esta carta te la escribo más

para volver a tomar contacto contigo que por otra cosa.

me da pena haber perdido el contacto contigo

despues de lo buenas amigas que hemos sido en la juventud.

Mi vida es realmente rutinaria.

Voy de casa al trabajo y del trabajo a casa. como ves no es la mejor.

¿Y tu? ¿que tal con tu marido?bueno con tu ex-marido.

Bueno, amiga, te dejo.

Espero que me des una pronta respuesta.

Muchos besos de toda mi familia.

Te quiero.

Lágrimas de emoción caían por el rostro de Miriam. Tenía noticias de su amiga, esa que había recordado tantas veces. Esa a la que no sabía donde escribir y que nunca había dejado de querer.

viernes, 18 de diciembre de 2009

LOS TEJADOS


En lo alto de una colina, un niño de tres años mira los tejados de su pueblo. Le encanta escaparse de casa e irse corriendo a las afueras para ver el orizonte pintado de rojo teja y soñar con cruzar el mundo dando brincos de un tejado a otro.

Piensa y opina que le gustaría conocer todo lo que pasa de bajo de estos tejados y saber a quién deve cuidar y protejer y a quién deve dejar de lado.

Al fondo del pueblo, observa un extraño tejado de color azul, a su derecha, uno blanco y a su izquierda uno morado. Siempre le ha resultado curioso estos tres tejados. Aunque ahora pertenecía a tres casas distintas, hace no mucho pertenecían a una sola casa, a la de don Manuel.

Don manuel tenía 98 años de edad cuando murió y era viudo desde hace 15. Lo que más le llamaba la atención al niño de don manuel eran sus ojos grises. Penetraba en su mente y leía sus pensamientos.

A pesar de su edad, don Manuel tenía la piel tersa y suave y en su cabello, a penas aparecían canas. No necesitaba bastón ni gafas para ver bien de cerca o de lejos. Estaba bastante bien de salud. Aun así, cuando su mujer faleció, él empezó a tener problemas de tensión, empezó a beber y a fumar y su carácter, hasta ahora tierno y compasivo, se agrió, se volvió un gruñon que no estaba conforme con nada.

El niño se preguntaba lo que tenían que haber visto pasar a ese hombre el techo que ahora se había dividido en tres.

Don Manuel era uno de los hombres más importantes del pueblo. En sus años mozos había dado trabajo a muchas familias. Él tenía bastantes tierras y solo no podía cultivar todas.

Gracias a estas tierrasconsiguió darle una buena vida a su mujer y a sus tres hijos: Azucena, Laila y Mario. A los tres les dio estudios. Azucena es economista, Laila es médico y Mario maestro de primaria.

Solo los techos de esa casa saben cuantos sacrificios tuboque hacer este hombre y su mujer para darles estas carreras a los hijos.

Al morir los dos momponentes del matrimonio, la enorme casa que presidía la plaza mayor del pueblo se dividió en tres partes, una para cada hijo quedando la parte central para Mario, por ser el único chico.

Ahora,ese enorme techo que ha contado una historia de más de cien años desde que se creó, cuenta tres historias independientes.

Cada rejado cuenta una historia distinta, particular.

Un techo amarillo, que está a las afueras del pueblo, Vió en su seno como una mujer, Celia, moría a manos de su marido.Este despues se suicidó. Su hijo, Ernesto, de dos años,quedó huefano en una tarde de verano.

Celia denunció esta situación muchas veces. Él la amenazaba en la calle, más de una vez los vecinos vieron como la pegaba o la violaba y nadie hizo nada.


Cada tejado es diferente y, no solo por el color que pueda tener, si no por las historias que pueden guardar, a veces buenas, a veces malas.

martes, 15 de diciembre de 2009


Hoy un ángel negro me cubre con sus alas.

Después de tanto tiempo esperando, de mirar sus ojos con la mirada de una niña pequeña, no se presenta ante mí con sus alas blancas, su traje melocotón y sus zapatos alados, si no con una apariencia oscura y tenebrosa.

Me miraba con sus ojos negros con un aura de odio y rencor. No me explicaba por qué sus maravillosas alas blancas se habían oscurecido hasta volverse de un negro intenso, de esos que no dejan ni pasar la luz del sol.

Su pelo, antes de color blanco cegador y tan largo como para cruzar sobre él el Atlántoco, ahora se había vuelto marrón, sucio, tan corto que a penas podía verse.

Vestía de un negro absoluto. Transmitia un miedo cegador. Ya no dava esa sensación de paz y tranquilidad que antes llevaba siempre en sus alas.

Hoy me desmayé en sus brazos, como cada vezque se me ha aparecido. Y como cada vez que esto ocurre, me ha recojido en sus brazos. Pero...esta vez...no me ha llevado a la cama con una sensación plena de plenitud para mí, no esa sensación de saciedad que dejaba en mi alma cada vez que sentía su presencia a mi lado.

Hoy me secuestra, me lleva cn él a un lugar en el que realmente se pasa miedo, terror. Esta lleno de fuego, de sombras y de luces que vailan infundiendo temor a todos los que osan pasar por aquel lugar. Todo huele a azufre y, quemandose a fuego lento, algo que parece ser cuero.

Hay gente atada con cadenas a las columnas rocosas de la cabaña, casi desnudos. Tenían heridas por todo el cuerpo, e incluso algunas de ellas, infectadas. Sus miradas reflejan temor a algo pero no soy bien consciente a qué a pesar de la apariencia de todo esto.

Todo esto me da miedo, me asusta.

Me resulta desconocido todo este paisaje de desolación y terror.

De buenas a primeras, me doy cuenta de algo:

Todo aquel infierno, todo aquel desolador lugar, estaba dentro de mi, era parte de mi. Tanto el ángel blanco como el negro componen mi las dos mitades de mi alma. Esas dos mitades son inseparables e indestructibles.

Por muy dolida que este mi alma, nunca se hará añicos por que, cuando el ángel blanco esté mal, el negro saldrá en su defensa,y cuando lo esté el negro, el blanco irá en su busca, le sanará las heridas que otro le ocasionó y le detendrá en aquellas ocasiones que este vaya a obrar mal.

Pensando en estos dos ángeles he llegado a la conclusión de que uno es el lado bueno que tengo, el tierno,el sincero, al que le gusta envolver a todos con amor y calidez. El blanco es el sosegado, el que le gusta la calma y se piensa las cosas dos veces. Es capaz de echarse el mundo en las espaldas si es necesario. Su forma de luchar es pasiva tranquila. Nunca se toma nada a mal. El silencio y el aguante es su lema.Este es el que más predomina en mí.

El negro es al que no le importa hacer daño a nadie, se enfrenta al mundo con una espada en cada mano y lucha, y mata. Es cruel. Nadie quiere encontrarse con él. Por eso permanece recluido. Pero cuando sale...el mundo caya y se postra ante él.

Cuando el silencio rompo, es este ángel el que se levanta y dice claramente lo que pasa por mi mente.

lunes, 7 de diciembre de 2009

A UN HERMANO PERDIDO


Me gusta ver las estrellas en la infinidad del universo.

Es un sentimiento de pequeñez y de ser el ser más enorme del universo.

Postrarse ante ellas no cuesta esfuerzo y proporciona mucha calidez.

A noche, al llegar a casa, las miraba, las admiraba. Fue la mejor noche de mi vida.

Al fin le vi delante de mis ojos. Le podía tocar la cara, sentir su mirada, sentir su abrazo. Despues de tantos años sintiendo la distancia que nos separaba, deseando que ese momento llegara, al fin lo tenía a mi lado.

No era nada del otro mundo. Era alguien normal. Ojos azules que le cambieaban con la luz a verdes, piel morena y alto. Un sueño echo realidad.

Sobre todo, me quedo con su mirada tierna, aquella que buscaba mis ojos en un abrazo que para ser el primero, se hacía felizmente eterno.

Al fin entre mis brazos. Algo que tantos años atrás (incluso antes de nacer) perdí sin querer, sin tener el derecho o la obligación de luchar por él.

Me hubiera gustado compartir antes muchas cosas con él. Quizás las peleas típicas de la niñez, o tener esa sensación de tener a alguien que me defendiera y al que defender en los malos momentos. Tener a alguien en esos pequeños momentos que parecen tontos, pero que con el tiempo ban cobrando importancia.

Pero al fin, le tenía delante. Le podía rozar, tocarle las manos y senrir su voz mi lado. Es un sentimiento de protección absoluta, del principio de una confianza que, cuidándola,puede ser eterna.

Ahora no me voy a resignar a perder todo esto de nuevo, no lo voy a dejar ir. Por muchas nuves que se pose en mi vida, ataré mis historias a las suyas, sus sueños se convertirán en los mios.Para eso es mi hermano, para eso es mi sangre,... Siempre me tendrá a cerca, por muy lejos que se encuentren nuestros cuerpos.

(hermano, te estoy buscando. Se que existes pero no se como encontrarte. Solo tengo el nombre de pila de tu madre, Elvira o algo así. Se que eres de Barcelona o de cerca, pero no tengo más datos para buscarte y no se como conseguirlos. Ese que se hace llamar padre no me ha mencionado nada de tu existencia. Lo poco que se me lo dijo mi madre.Esta consiguió esos datos por pura casualidad.Solo escribo en estas líneas lo que me gustaría que pasara entre nosotros. Si por azar de la vida lees estos, dime que estás ahí. Quiero que sepas que tienes una hermana pequeña en Extremadura que se muere por conocerte y, que en la distancia, te quiere aun que no te haya visto nunca.)

domingo, 6 de diciembre de 2009

SE LO QUE HAY PERO AÚN ASÍ....


Hoy se ha hecho realidad algo que tenía reprimido dentro de mi, algo que deseaba desde hace mucho.

Desde el encuentro, en el que por estupidez no quise estar contigo, quería que se presentara de nuevo esta oportunidad. Necesitaba el roce de tus labios, el sentir de tu piel. Hoy, eso se ha hecho realidad. He sentido tu cuerpo sobre el mio, tus manos sobre mi espalda, tus ojos sobre mi cara, mirándola fijamente.

Para ti no soy más que un rato, un simple recuerdo que olvidaras en poco tiempo, que no merece la pena conservar en tu alma. En cambio, para mi, ha sido algo realmente especial.

Tu piel resfalaba en la mia como aire fresco; tus labios tocaban los mios y estos se derretían aun que tu no lo sintieras; tus ojos me daban la vida,pero tu no te fijabas; la frescura de tus manos se me grababan lentamente en la espalda... Tu significas para mi mucho mas de lo que te imaginas y, aun que no sientas lo mismo, te agradezco esta noche y tu sinceridad, por mucho daño que me pueda causar la realidad.

Aunque tengamos tantas diferencias, aun que seamos la noche y el día no perderé la esperanza de sentir que en un futuro tu corazón pueda tener algún sentimiento hermoso por mi. Puede que sea imposible que sientas algo por mi, que me mires con los mismos ojos con los que yo t miro, pero algo me dice que no pierda la esperanza, que guarde alguna ilusion que me haga vivir.

Si quieres no lucho, si quieres permaneceré pasiva ante tus sentimientos de desprecio relativo. Será mi forma de luchar por ti, de tenerte cerca aun que no estes a mi lado.

Aun siento el olor de tu piel cuando me acerco las manos a la boca guardando esperanzas de sentir tu pien aunque sea en las más terrorifica de las distancias.

Esta noche, yo he hecho el amor. Para ti a sido un simple polvo.

Pero se por lo que estás pasando y no es fácil. Se que sientes algo por otra persona, que alguien te hizo daño, pero yo no soy así, confía en mí.Si lo haces, podras descubrir todas las cosas buenas que puedo ofrecerte. Ten fe en mi, dejame brindarte aquello que pudo, aquello que siento. Puede que, al menos, en parte pueda subsanar tu herida, o,al menos, cubrirla con un paño de tal modo que ese paño se pueda convertir en una segunda piel que cubra con dulzura lo que ahora te hace daño.

Puedo cubrirte de amor, de ternura, de pasión,... podría darte todo aquello que necesitas. Te pongo todo mi ser a tus pies, me pongo en tus manos, que son en las que confío...

TE QUIERO


sábado, 5 de diciembre de 2009

LAS PERSONAS

Las banderas pasean por la calle principal de la ciudad. Con un silencio respetuoso todos miran la tela que representa sus países de procedencia.
Todos agachan la cabeza en señal de respeto. Una niña de siete años levanta la mirada y le ve a él.
Es un señor alto con mirada profunda y serena. Parece estar preocupado y sin embargo, transmite una sensación de paz absoluta.
Siente algo cálido entro de su alma. Con la afición que siempre ha tenido por las banderas(que se las sabe todas), ahora no le presta atención.
Ella que ha ido a todos los pases de banderas, que nunca había dejado de mirar ninguna con sorpresa y admiración por dicho símbolo, ahora cuando pasaba una por delante de ella, no las veía. Solo veía sus ojos, su boca, su piel.
Sentía pasión por aquel hombre que se encontraba en la otra acera.
-Cuando sea mayor, quiero casarme con él- pensaba.
Sabía que ese deseo nunca se haría realidad. Le llevaba unos 20 año. No se fijaría en una chica tan pequeña como ella. Aún así siente algo un poco extraño por aquel hombre, por aquel desconocido.
Es increible que de tantas personas que se había cruzado en su vida, de tantos hombres en los que se devía topar en los ojos más hermosos que pueden existir.
Las personas no nos fijamos en los pequeños detayes de la vida. Montamos en el autobús y no sabemos quien se sienta a nuestro lado y a los cinco minutos ya hemos olvidado su cara; en ocasiones no sabemos ni el nombre del vecino de al lado y menos del de la planta de a bajo...pero en ocasiones nos da por fijarnos en personas que son totalmente indiferentes a nosotros, como este estraño desconocido. En estos casos, esas personas son las que mas se nos suele quedar en la memoria.