domingo, 29 de noviembre de 2009

EN VEZ DE ESO


Hoy mi vestio cae sobre mi.

Me gustaría que te fijaras que llevo mi mejor vestido solo para que me mires, ya que no tengo el suficiente valor para acercarme a ti y en un seguno comerte la boca, como si esta misma noche se acabara el mundo.

Me gustaría contarte por qué me empezaste a llamar la atención y cual fue el momento exacto en la que mi corazón empezó a entregrse a ti.

Pero en vez de eso, me dedico a permanecer en silencio y a alejarme de ti lo más que mi alma me permite ya que si me alejo mucho, me quemo en un fuego peor que el del infierno y si me acerco más de lo que debo, caeré sin remedio en tus brazos. En este último caso, sé a ciencia cierta que te olvidarás de mi cara y de mi nombre, lo cual me da miedo, terror.

Entregarme a tus besos y a tus caricias es lo que más me gustaría. Complementarnos con el cuerpo el alma y el corazón, hasta que el primer rayo de sol aparezca en lo alto del cielo.

Me encantaría sentir como nuestras respiraciones se funden acabando siendo una misma, que nuestros corazones empezaran a latir al mismo compás, callando los gritos más altos de todo el mundo.

A pesar de todo esto, de que me gustaría decirte tantas cosas que en estas líneas me cayo por pudor, por verguenza.

Quiero que las descubras en mi mirada, en mis gestos, en mi forma de ponerme nerviosa cuando te siento cerca, en esas bromas tontas que te hago y que en ocasiones, ya te desquician o en lo pesada que me pongo con los toques que te doy al teléfono.

Espero que algún día descubras esto que siento, que no puedo decirte.

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