
Mi querido Carlos:
Hoy, por fin, lo he entendido todo.
Me he puesto mi vestido más bonito y me he maquillado solo para ti con la esperanza de que, al menos, me cogiera la mano.
No te has fijado en mí como siempre. No te has fijado en lo ilusionada que iba para verte, ni en las horas que he podido tardar en prepararme para que, por unos momentos, tus ojos se pararan en medio del paisaje justo donde estaba yo.
Tu no podías ser como Valentín y decirme lo bien que me sienta el vestido, lo guapa que estoy...
¿Por qué no podías ser como el?
Sabes que cada vez que me ve llorar, me abraza y, que, suele ser por tu culpa. Te aprovechas de que me quiere como a una hija, que siempre está ahí para secar mis lágrimas, para darme aquel abrazo que tu me niegas y para besar mi frente.
No sabes entender que sin ti no soy nada y que, contigo, alcanzo la estrella más lejana, la que más quema.
Me he cansado de luchar contra imposibles, por sueños que no van a cumplirse. sobre tu corazón no mando. Solo me queda callar a mi corazón para que, por las noches, no te susurre al oído en tu almohada lo enamorado que está d ti.
Hoy, por fin, lo he entendido todo.
Me he puesto mi vestido más bonito y me he maquillado solo para ti con la esperanza de que, al menos, me cogiera la mano.
No te has fijado en mí como siempre. No te has fijado en lo ilusionada que iba para verte, ni en las horas que he podido tardar en prepararme para que, por unos momentos, tus ojos se pararan en medio del paisaje justo donde estaba yo.
Tu no podías ser como Valentín y decirme lo bien que me sienta el vestido, lo guapa que estoy...
¿Por qué no podías ser como el?
Sabes que cada vez que me ve llorar, me abraza y, que, suele ser por tu culpa. Te aprovechas de que me quiere como a una hija, que siempre está ahí para secar mis lágrimas, para darme aquel abrazo que tu me niegas y para besar mi frente.
No sabes entender que sin ti no soy nada y que, contigo, alcanzo la estrella más lejana, la que más quema.
Me he cansado de luchar contra imposibles, por sueños que no van a cumplirse. sobre tu corazón no mando. Solo me queda callar a mi corazón para que, por las noches, no te susurre al oído en tu almohada lo enamorado que está d ti.
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