
Sin un beso de esa boca tierna, el mundo cae en destruccion perpetua, y nadie puede salvar el suelo que pisamos.
Poco a poco se van echando en falta pequeñas cosas:
El sonido de su respiración.
E lolor dulce de su aliento.
El calor de su abrazo.
Ahora sabe que nunca más lo podrá tener, y, en esos momentos, es lo que mas necesita.
EraN tan tierno sentirse entre sus brazos...
Tenía en la memoria los cuentos que le contaba en la puerta, y el aroma de sus ropas negras, de luto.
Poco a poco, en su vida de la gran ciudad, la fue aparcanso a un lado, y ahora, que estaba casi en una despedida, recordaba todos los males que había hecho durante su vida.
Ahora estaba perdida.
Ya no había cuentos, ni sobreprotección, ni besos, ni abrazos.
Esa mujer que hace no muchos años, había estado tan activa, ahora se veía acostada en una fría cama de hospital.
Se le rompía el alma al ver al ser que le había dado la vida en aquella cama tan fría.
Ya tenía el corazon roto al ver a su madre dar los ultimos suspiros.
Poco a poco se van echando en falta pequeñas cosas:
El sonido de su respiración.
E lolor dulce de su aliento.
El calor de su abrazo.
Ahora sabe que nunca más lo podrá tener, y, en esos momentos, es lo que mas necesita.
EraN tan tierno sentirse entre sus brazos...
Tenía en la memoria los cuentos que le contaba en la puerta, y el aroma de sus ropas negras, de luto.
Poco a poco, en su vida de la gran ciudad, la fue aparcanso a un lado, y ahora, que estaba casi en una despedida, recordaba todos los males que había hecho durante su vida.
Ahora estaba perdida.
Ya no había cuentos, ni sobreprotección, ni besos, ni abrazos.
Esa mujer que hace no muchos años, había estado tan activa, ahora se veía acostada en una fría cama de hospital.
Se le rompía el alma al ver al ser que le había dado la vida en aquella cama tan fría.
Ya tenía el corazon roto al ver a su madre dar los ultimos suspiros.
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